Tomás Belmonte tiene un desgarro en el aductor izquierdo y estará ausente durante al menos tres o cuatro semanas.

Claudio Úbeda sumó una nueva preocupación de cara al duelo que Boca Juniors tendrá en el clásico ante San Lorenzo. El DT, que planea una formación similar a la que le ganó de manera contundente a Lanús por 3-0, no podrá contar con un futbolista que sufrió una lesión en las últimas horas.
Este nuevo contratiempo surge luego de que el club lograra su mejor rendimiento colectivo del año, cortando con una racha de cuatro fechas sin victorias y consolidando una formación considerada equilibrada por el entrenador.
Tomás Belmonte, volante del Xeneize, sufrió un desgarro en el aductor izquierdo y estará ausente durante al menos tres o cuatro semanas, según informó el club mediante un comunicado oficial. El parte médico precisó que la lesión es de grado II y se descarta su presencia en los próximos compromisos, incluido el encuentro ante el Ciclón.
La recuperación de Belmonte implicará no solo la rehabilitación, sino también el reacondicionamiento físico necesario para volver al ritmo de competencia, por lo que el mediocampista se perdería prácticamente un mes de actividad. Durante este período, Boca pierde una opción clave de recambio en el esquema de Claudio Úbeda, pese a que el futbolista había cedido espacio en el equipo a Milton Delgado en los partidos recientes.
Por su parte, el club también detalló que Ángel Romero sigue en proceso de recuperación tras la lesión muscular en el aductor derecho sufrida antes del duelo contra Gimnasia de Mendoza. Aunque el paraguayo volvió a entrenarse con el grupo el sábado, este lunes redujo la intensidad de trabajo y es probable que no sea considerado para el clásico, con el objetivo de prevenir una recaída.
Surgido de Lanús, donde jugó 172 partidos, Belmonte lleva disputados 3.161 minutos con la camiseta de Boca, distribuidos en 49 encuentros. Sus estadísticas muestran que el mediocampista solo logró convertir en una ocasión, no dio asistencias y recibió seis tarjetas amarillas y no sufrió expulsiones.
En la práctica realizada el domingo, el entrenador dispuso nuevamente a Agustín Marchesín en el arco y ubicó en el mediocampo a Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Milton Delgado, con Tomás Aranda como enlace ofensivo. Aranda, quien debutó recientemente, se afianza como una de las principales apuestas en el esquema de Úbeda. Ascacíbar, además, viene de anotar su primer gol con la camiseta de Boca en la reciente goleada.
La línea defensiva que conforman Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco no ha sufrido variantes, estableciéndose como la base para la búsqueda de regularidad en la estructura de Boca Juniors. En esa última presentación, la defensa consiguió mantener el arco invicto ante el vigente campeón de la Recopa Sudamericana.
La ofensiva mantendrá a Miguel Merentiel y Adam Bareiro como referencias. El cuerpo técnico valora especialmente las conexiones entre Leandro Paredes y Tomás Aranda en tres cuartos de cancha, así como la mejora de los circuitos ofensivos observados en ese partido.
Tras la mencionada victoria, la estabilidad de la alineación aparece como mensaje de confianza de Úbeda hacia los futbolistas que lograron el mejor funcionamiento en la temporada actual. La continuidad le permitirá a Boca Juniors intentar capitalizar el envión conseguido, afianzar asociaciones de juego y aspirar a consolidar una formación identificable en el Torneo Apertura.
En este contexto, el clásico ante San Lorenzo encuentra al conjunto xeneize en un clima de mayor tranquilidad que en fechas previas, decidido a sostener el nivel del último encuentro.
