El Kirchnerismo modificó la Ley de Quiebras en el Senado

Política

La oposición pidió a Diputados que insista en el texto original.


El Frente de Todos aprobó en el Senado modificaciones a la Ley de Concurso Preventivo y Quiebras con 41 votos afirmativos y 29 en contra. Al incorporar nuevos cambios al texto girado por Diputados, la iniciativa regresará a la Cámara baja, que deberá validar la nueva versión o insistir en la original. El kirchnerismo hizo dos agregados que generaron una fuerte discusión con la bancada de Juntos por el Cambio: sólo podrán acogerse a los beneficios (suspensión de subastas y prohibición de embargos) aquellas empresas que hayan iniciado los procesos a partir del 20 de marzo y que no realicen transferencias, operaciones o giros al exterior en concepto de atesoramiento, por lo que quedarían excluidas desde Vicentin y el Correo hasta las empresas que se vieron afectadas durante el gobierno de Mauricio Macri.

Por primera vez desde el inicio de la cuarentena, el senador neuquino Oscar Parrilli, del más estrecho círculo de Cristina Fernández de Kirchner, viajó desde su provincia hasta el Senado, aún cuando el presidente Alberto Fernández se encontraba en Vaca Muerta para lanzar el Plan Gas 4. Sentado en el recinto defendió las modificaciones a la Ley de Quiebras que deja fuera de los beneficios a la agroexportadora Vicentin que se intentó expropiar e intervenir.

Desde Juntos por el Cambio hubo fuertes discursos a favor del proyecto original remitido por Diputados que permitía a esa empresa acogerse a la prórroga de los plazos en los procesos concursales.

Parrilli arrancó su discurso leyendo un texto elogioso sobre la situación del país. “Esto no es un escrito kirchnerista, esto es un extracto de “Argentina tierra de oportunidades, escrito en marzo del 2016”, continuó y recordó que en ese momento el gobierno de Mauricio Macri “salió a buscar inversiones”.

La imagen de Senado TV no mostró al senador Martín Lousteau pero sí a Parrilli que interrumpía su presentación. “Ríase Lousteau, ríase porque usted fue parte de eso”. El porteño de Evolución-UCR se quitó el barbijo e intentó hablar pero el vicepresidente del cuerpo, Maurice Closs, a cargo de la sesión, les pidió a ambos que evitaran los diálogos entre ellos. “Y las caritas, si es posible”, agregó. Lousteau no volvió a hablar aunque se lo vio en un momento gesticulando y conversando fuerte con Closs, cuando el misionero estaba en su banca. La semana pasada el radical faltó a la sesión y en esta oportunidad fue el único de su bancada en llegar y conectarse después de que se conformó quórum, se abstuvo en las votaciones de temas que consideró “menores” y tampoco se anotó en la lista de oradores, molesto con parte de su interbloque y con el acuerdo alcanzado por Luis Naidenoff con Cristina Kirchner para avalar las sesiones remotas. En su entorno dejaron trascender su malestar por “la falta de empatía con la sociedad” que tiene la agenda parlamentaria. Naidenoff izó la bandera.

En otro ‘clásico’ de la Cámara Alta, Parrilli respondió en su discurso a la senadora radical Silvia Elías de Pérez que lo antecedió en la palabra, en su caso desde Tucumán, donde estuvo conectada en forma remota. “Queremos dar seguridad jurídica”, explicó el senador que se mostró dispuesto a escuchar propuestas. Pero se quejó: “Insisten con las políticas que nos llevaron a esto” y apuntó que “destruyeron” ese país que se describía en el documento citado. “Queremos beneficiar a los que se vieron perjudicados, no a los que se llevaron la plata afuera”, agregó y se hizo cargo de la crítica de Elías de Pérez al mencionar a Vicentin (“una empresa importante de Santa Fe”, dijo) y al Correo Argentino, empresa que manejó la familia Macri. “Yo no sé si esas empresas pasan este filtro”, se escudó antes de citar cada cambio a la media sanción de Diputados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *