El Gobierno reactiva las negociaciones por la reforma laboral

Política

El ministro del Interior coordina agenda con gobernadores para dar lugar al cronograma. 


Tras la aprobación del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal, el Gobierno reactiva las conversaciones con los gobernadores para la segunda etapa de la agenda legislativa que tiene como principal objetivo la sanción de la Reforma Laboral. Para eso, el ministerio del Interior, Diego Santilli, prepara un cronograma de visitas a las provincias que según confirmaron desde la cartera, iniciará este miércoles con un viaje a Chubut con la idea de concretar al menos 10 reuniones con los representantes provinciales durante el mes de enero.

Aún en pleno diseño de la hoja de ruta, el exlegislador del PRO intenta compatibilizar su agenda con la de los mandatarios provinciales y desembarcará el próximo jueves en el territorio que lidera Ignacio Torres para retomar la ronda de encuentros. Desde el entorno de Santilli revelaron a este medio que está en estudio la posibilidad de desembarcar en Mendoza, San Juan, San Luis y Chaco como primeras paradas.

“Esta semana comienzan los encuentros y recorridas por provincias para empezar a conversar con los gobernadores el proyecto de modernización laboral y el impacto positivo que tendrá para la Argentina”, revelaron a Infobae desde la cartera. Además, admitieron que estarán abiertos a receptar los reclamos que cada una de las provincias colocará sobre la mesa.

Torres comparte espacio partidario con el ministro, pero es de los más zigzagueantes en el vínculo con el Ejecutivo. Días atrás, durante el debate en el Senado por el Presupuesto, Santilli se reunió con el chubutense, quien incistió en el reclamo del pago de una deuda de más de 51.000 millones de pesos que la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) y prometió elevar el reclamo ante la Corte Suprema.

Lo cierto es que en Casa Rosada detectan que, más allá del receso vacacional, el tiempo apremia en la búsqueda de consensos que le permitan al Poder Ejecutivo anotarse un nuevo triunfo legislativo. De hecho, el articulado del proyecto de reforma laboral cosecha algunas diferencias entre los actores involucrados, con especial énfasis en el grupo de gobernadores aliados y el sindicalismo, que intentan disipar.

Para eso, el ministro retomará el diálogo con los gobernadores de mejor vínculo e intentará contactarse con los que quedaron afuera de la primera ronda que estableció tras su asunción a la cartera en noviembre. Luego de haberse reunido con 18 de los 20 mandatarios provinciales, está en mente la idea de entrevistarse con el puntano Claudio Poggi pese a que no cuenta con legisladores propios.

Como contó este medio, la administración libertaria baraja la posibilidad de convocar la extensión de las sesiones extraordinarias para lunes 2 de febrero, aunque hay voces que estudian la chance de anticipar el llamado al lunes 19 de enero para organizar las asistencias, y dar inicio a las comisiones el 2 del mes siguiente.

Pasadas las fiestas y con el calendario por definirse, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reactiva de forma insipiente la mesa política que integran las espadas legislativas Patricia Bullrich y Martín Menem; el ministro del Interior, Diego Santilli; el asesor presidencial, Santiago Caputo; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.

En rol de puente con Javier y Karina Milei, debe aceitar la dinámica de la instancia que funcionó correctamente durante la última sesión, pero que registró algunas tensiones internas. “Manuel debe enfocarse en la mesa estratégica política. Se viene febrero encima y hay mil temas que negociar y destrabar. La Reforma Laboral es prioritaria para eso la mesa debe funcionar en armonía”, admitieron desde su círculo íntimo.

En paralelo a la actividad de Santilli, Bullrich y Menem activan reuniones para finales de semana con los bloques aliados para acercar posiciones y lograr la sanción del proyecto diseñado por los ministros Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y Luis Caputo (Economía) que encontró resistencia en la Confederación General del Trabajo (CGT).

Con los cambios en el sistema laboral como principal objetivo en las filas libertarias hay quienes aseguran que hay margen de negociación de algunos puntos específicos, relativos al capítulo tributario contemplado en el proyecto, aunque reafirmar que se trata de una ley que califican como razonable. Incluso, algunos admitieron la posibilidad de “mejorar la redacción” para conformar a los gremios. “Todo lo que no sea generación de empleo no es prioridad”, argumentaban.

Sin embargo, la línea no parece ser compartida por la totalidad de los integrantes de la mesa chica que rodea al presidente Javier Milei. “No hay más nada que hablar. La reforma enviada contempla modificaciones ya. Está bastante consensuada”, expresó una importante voz con acceso al despacho presidencial al respecto.

En Balcarce 50 esperan que el equipo legislativo que logró la aprobación de la Ley de Leyes a finales de diciembre repita el desempeño de la Cámara de Senadores y deje atrás las complicaciones que atravesó durante el tratamiento en Diputados. Sin tiempo para el descanso y ante una meta más compleja, los funcionarios y legisladores involucrados deberán concentrar su atención en cumplimentar las voluntades del mandatario.