Desde el inicio del gobierno de Milei se perdieron 300.000 empleos asalariados registrados

Economía

La mayoría de las bajas corresponden al sector privado. 


Cumplidos los primeros dos años de gestión del Gobierno actual se pueden hacer muchos balances sobre cómo ha evolucionado la actividad económica, pero una de las variables más sensibles para analizar es la que tiene que ver con el empleo. Según datos publicados esta mañana por el Ministerio de Capital Humano en base a datos del SIPA, entre noviembre de 2023 (justo antes de la asunción de Milei) e igual mes de 2025, se perdieron casi 300.000 puestos de trabajo asalariados formales.

Las estadísticas demuestran que la pérdida de empleos más sensible se dio en el sector privado. En detalle, antes de la llegada de Javier Milei había 6.385.800 empleados asalariados que se desempeñaban en la parte privada. Dos años después, el número bajó a 6.189.100, lo que significa que en el transcurso de los 24 meses dejaron de trabajar 196.700 personas en esa condición. En términos porcentuales, la retracción fue del 3,1 por ciento.

Menos significativa fue la baja observada en el empleo asalariado del sector público (-2,3% en dos años). Los números oficiales señalan que la planta total de trabajadores del Estado se redujo de 3.484.300 a 3.403.400, de donde se desprende que en el camino se perdieron 80.900 empleos en esa categoría.

En términos porcentuales, fue más abrupta la caída de la cantidad de empleados de casas particulares (-4,7% en dos años), que pasó de 464.500 a 442.500 trabajadores en el período analizado, lo que marcó una baja de 22.000 personas.

En total, sumando las tres categorías mencionadas, se concluye que se destruyeron 299.600 empleos asalariados formales en la era Milei.

Autónomos y monotributistas

Aunque el mercado laboral formal incluye muchas categorías y posibilidades de análisis, a grandes rasgos puede dividirse en dos grandes grupos: los asalariados y los no asalariados. Como se mencionó, entre noviembre de 2023 e igual mes de 2025 se produjo una reducción de 300.000 empleos asalariados. ¿Qué pasó con el resto? Para responder a esa pregunta, hay que poner el foco en otros tres rubros: los autónomos, los monotributistas y los monotributistas sociales.

En lo que respecta a los trabajadores independientes autónomos, los números muestran un balance positivo. El crecimiento fue leve (1,9%), pero marcó una dirección favorable para el mercado laboral. En detalle, los datos del SIPA indican que en noviembre de 2023 había 385.800 personas trabajando de forma independiente. Dos años más tarde, el número llegó a 393.000 trabajadores (7.200 más).

El mejor resultado lo tuvo la categoría de “monotributistas”, que pasó de 2.037.800 a 2.175.100 trabajadores registrados en los últimos dos años, lo que marcó un crecimiento del 6,7% y significó la incorporación de 137.400 personas.

Ahora bien, cuando se analiza la última categoría (trabajadores independientes del monotributo social), la perspectiva cambia de forma significativa. Los números muestran una fuerte caída del 60,8% en los primeros dos años de Milei. En total, se pasó de 634.700 monotributistas sociales en noviembre de 2023 a 248.900 en noviembre de 2025, es decir 385.800 menos.

¿A qué se debe la fuerte caída? La gran mayoría de los puestos de trabajo de esa categoría se perdieron entre noviembre y diciembre de 2024. En 30 días, la cuenta de trabajadores se redujo en 394.200. En ese momento, el Ministerio de Capital Humano explicó que el fuerte recorte se debió a un “proceso de reempadronamiento en el definido para las personas adheridas a programas sociales».

«Aquellas personas encuadradas en el monotributo social que no cumplieron con los nuevos criterios fueron dados de baja del régimen, lo que provocó la caída del 60% del número de trabajadores encuadrados en el monotributo social», explicaron.

Al mismo tiempo, los trabajadores pertenecientes al monotributo social debieron comenzar a pagar la mitad de los aportes a la obra social, algo que antes era cubierto en su totalidad por el Estado. Eso generó un desincentivo que provocó la baja de trabajadores por decisión propia.

Medio millón menos de trabajadores

En total, sumando tanto a trabajadores asalariados como a los no asalariados, en los primeros dos años de Milei se perdieron 540.872 empleos formales (caída del 4%). No obstante, queda claro que el número se desvirtúa con el proceso de reempadronamiento del monotributo social llevado adelante por el Ministerio de Capital Humano. Lo que no está en discusión, es que fueron 300.000 los empleos que se perdieron de forma natural en los últimos 24 meses.

La lupa en el sector privado: el detalle por rama de actividad

Como lo demuestran las estadísticas, casi dos de cada tres empleos asalariados formales que se perdieron en el país en los últimos dos años se pertenecían al sector privado. Por eso, resulta interesante analizar en qué sectores se desempeñaban esos trabajadores.

De acuerdo con los datos del SIPA, 11 de las 14 ramas de actividades que representan a la totalidad de trabajadores del sector privado, presentaron datos negativos en los últimos dos años. Tanto en “cantidad de personas” como en “porcentaje”, el sector al que peor le fue desde que asumió Milei es a la construcción. Los datos publicados por el Ministerio de Capital Humano indican que en esa rama de actividad se perdieron 67.438 empleos asalariados formales en el período analizado, lo que representa una baja del 15%.

El segundo rubro más afectado (en términos porcentuales) fue llamativamente el de explotación de minas y canteras. Si bien la minería y la producción hidrocarburífera son actividades que se encuentran en expansión, en los primeros dos años de Milei registraron una baja del 7,9% en la cantidad de trabajadores asalariados formales. En total, se perdieron 7.485 empleos en ese sector.

Más atrás aparece la industria manufacturera. La retracción en términos porcentuales fue más acotada (-5%), pero el retroceso porcentual se traduce en un fuerte recorte de 60.300 empleos.

En contraparte, hubo tres actividades económicas que generaron empleo en los primeros dos años de Milei, pero entre todos no lograron mover la aguja ni compensar las fuertes caídas de otros rubros. En términos porcentuales, el mejor resultado lo tuvo la pesca (18%), pero en cantidad de trabajadores el impacto fue relativamente bajo (2.200 empleos). Los otros dos sectores que crecieron fueron el agro, con una mejora del 2,6% (8.043 empleos) y el comercio, con un leve repunte del 0,5% (6.314 trabajadores).