Cómo será ir a bailar a la Costa

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Abrirán con espacios al aire libre y con un máximo de 25% de la capacidad, las entradas partirán de $400, aunque no cubran los costos.


La posibilidad de ir a bailar en los boliches de la Costa comienza a delinearse de la mano de un estricto protocolo. La ciudad de Mar del Plata ya aprobó el primero y en los próximos días habría novedades en el resto de los balnearios de la costa bonearense.

La Cámara de Discotecas de la provincia de Buenos Aires presentó finalmente el protocolo que establece estrictas normas para salir a divertirse. Quienes decidan ir a bailar deberán dejar sus datos en la puerta de los boliches, se les tomará la temperatura y podrán estar en espacios al aire libre en deck de 2,5 metros por 2,5 metros en grupos de no más de seis personas.

En el caso de las discotecas que no tengan espacios al aire libre, que son las más difíciles de ser aprobadas, podrán tener un ingreso de hasta el 30% de la capacidad total y demostrar que cuenta con buena ventilación, tanto que deberán contar con un sistema que de entrada y salida de aire pueda limpiar el salón hasta 10 veces en 24 horas.

“Tenemos que abrir porque necesitamos sobrevivir”, explicó Gustavo Palmer, el mítico dueño de la discoteca Ku de Pinamar y hoy vocero de la Cámara provincial. “Sólo en la costa atlántica cerraron 35 boliches, y esta es una industria que tiene 80.000 puestos de trabajo”, agregó.

“Son unos 80 ‘corralitos’, como mucho, en cada parador. Con estas medidas el negocio pierde mucha rentabilidad, pero la idea es que pueda funcionar y que la gente se pueda distender de manera segura”, agregó Palmer.

Pero mientras negocian con cada uno de los intendentes las aperturas de los lugares, los dueños de los boliches tienen que enfrentar que la apertura implicará el mismo costo tanto con el 25% de la clientela que con el 100%. “El costo de prender las luces, pasar música es el mismo que si estuviera lleno y eso no se puede trasladar en su totalidad”.

Con respecto a este punto, Palmer explicó que los valores de las entradas “rondarán los $400 a $500 con una consumición. El valor de una bebida alcohólica estará alrededor de $200 y de los tragos $300. Se hizo un ajuste en base a lo que subieron los valores de los productos, pero está claro que no podemos cobrar una entrada 800 pesos”.

El vocero de la cámara señala que hay una buena conversación con las autoridades tanto municipales como provinciales y resalta que tiene un punto a favor a la hora de pensar las aperturas: evitar las fiestas clandestinas.

“Nosotros vamos a controlar a la gente, vamos a contar con paramédicos en cada uno de los lugares que se habiliten y todo estará supeditado a cómo se desarrollen los contagios y la pandemia. Este protocolo es un modelo en base a lo que se hizo en Europa, más precisamente en el Reino Unido, para evitar que se multiplican las fiestas clandestinas porque si no hay opciones va a ser incontrolable”, destaca Palmer.

“Sabemos que somos los primeros en cerrar y los últimos en abrir, y que este modelo no es redituable, pero tenemos que empezar para poder subsistir”, detalla.

El protocolo establece que aquellos que quieran asistir a los paradores o boliches que se encuentren habilitados prevé un sistema de venta anticipado a través de reservas por WattsApp, Instagram o cualquier medio digital a los efectos de que el público venga con grupos, y puedan ser ubicados de manera sectorizada.

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