Argentina padeció la histórica actuación de Luka Doncic y cayó ante Eslovenia en su estreno en Tokio 2020

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La selección de básquet perdió 118-100 ante los europeos, que contaron con un brillante partido del base de 22 años que anotó 48 puntos e igualó la segunda mejor marca olímpica.


El seleccionado argentino masculino de básquetbol cayó esta madrugada con amplitud ante su par de Eslovenia, por 118-100, en el partido inaugural del grupo C de la fase clasificatoria de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El equipo albiceleste, último subcampeón mundial en China 2019, no encontró el ritmo del partido en ningún momento y perdió sin atenuantes ante un rival que exhibió al astro Luka Doncic (Dallas Mavericks) como principal figura, con un saldo de 48 puntos y 11 rebotes (3 ofensivos y 8 defensivos).

“Hoy jugamos mal nosotros y ellos tiene un jugador superlativo, de esos que salen cada 30, 40 ó 50 años. Merecieron la victoria por esta diferencia”, reconoció Luis Scola, quien a sus 41 años sigue siendo la principal alternativa en el ataque. “Hay que mejorar un montón de cosas si queremos ser competitivos. Este sería el mismo análisis si hubiéramos ganado”, afirmó el exjugador de los Houston Rockets, Toronto Raptors e Indiana Pacers de la NBA, que inició la quinta cita olímpica de su carrera. Luifa también estuvo en Atenas 2004, Beijing 2008, Londres 2012 y Rio de Janeiro 2016.

Scola firmó una planilla de 23 unidades (9-14 en dobles, 0-4 en triples, 5-7 en libres), 4 rebotes, una asistencia y una tapa en 27m. Lo siguieron Facundo Campazzo, base de los Denver Nuggets, con 21 tantos, 6 rebotes, 4 pases gol y 3 recuperos, mientras que Gabriel Deck, el alero santiagueño de los Oklahoma City Thunder, terminó con 17 puntos y 8 rebotes.

“La verdad? (Luka) Doncic hizo lo que quiso. Le ofrecimos el tiro, lo tomó y lo metió”, sostuvo Oveja Hernández, que está encarando su tercera experiencia olímpica, luego de Beijing 2008 y Río de Janeiro 2016. ”Le ofrecimos el pase y asistió. Le ofrecimos ir para dentro, fue y anotó. Podría haber anotado 60 puntos si quería”, confesó un resignado técnico albiceleste.

Esta derrota complica al panorama del equipo argentino en un grupo C que incluye a la campeona mundial España (el próximo rival, el jueves desde las 9 hora argentina) y a la anfitriona Japón (en la madrugada del domingo 1 de agosto). Las dos primeras selecciones de cada llave y las dos mejores terceras (de las tres llaves) juegan los cuartos.

Fue un verdadero festival el que brindó la estrella de la NBA Luka Doncic, quien anotó 48 puntos e igualó la segunda mejor marca en Juegos Olímpicos. Además, capturó 11 rebotes, brindó 5 asistencias y 3 bloqueos en 31 minutos. El base de 22 años, que no jugó los últimos cuatro minutos, se quedó cerca del récord anotador que tiene desde Seúl-1988 la leyenda brasileña Oscar Schmidt, cuando metió 55 puntos contra España. El jugador de los Dallas Mavericks igualó la segunda mejor marca, lograda por el australiano Eddie Palubinskas ante México en Montreal-1976.

Desde el comienzo, el Tifón Doncic arrasó la defensa argentina. El esloveno no sólo castigo a distancia (3-4 en triples en el primer capítulo) sino que también se animó a las penetraciones al canasto, para redondear 17 tantos en los primeros 10m. En ese arranque, con altibajos, el equipo del DT Hernández le cambió alternativamente la marca al astro de los Dallas Mavericks. Sobre el joven de 22 años fueron indistintamente Campazzo, Vildoza, Garino, Bolmaro y Deck. Pero ninguno pudo detener al goleador del partido que, a fines del primer tiempo, ya ostentaba una insólita colecta de 31 de los 62 totales que había conseguido Eslovenia, que llegó a esta cita, a través de un repechaje en Lituania, a principios de mes.

A esa altura, Argentina tampoco mostraba solidez bajo su propio canasto, exhibía escasa puntería en los tiros exteriores (2-18 en triples para los primeros 20m.) y denotaba escasa fluidez en la circulación del balón. La derrota por veinte puntos (42-62) al cierre del primer período semejaba un buen negocio. En el tercer segmento, Eslovenia se escapó y logró una diferencia máxima de 28 (84-56, a falta de 2m. 27s. para la conclusión del cuarto) ante una Argentina que había perdido la línea característica. En el último parcial, el conjunto europeo reguló el ritmo, le dio protagonismo a otros actores de reparto (caso Klemen Prepelic, del Valencia de España) y sentó a Doncic antes de la finalización. El equipo argentino, con el empuje de Scola y algunas conversiones de Campazzo maquilló la holgada caída, aunque la sensación que quedó flotando en el ambiente es que al equipo todavía le falta engranaje colectivo.

En su regreso al básquet internacional desde el título europeo de 2017, Doncic evidenció que está en otra dimensión. Argentina no encontró la manera de defenderlo y así de sencilla fue la clave de su derrota. “Diría que prefiero una medalla de oro con Eslovenia porque juegas para tu país y eso significa algo. Pero no me importarían las dos”, había avisado el base antes de comenzar el torneo cuando le pidieron que eligiera entre el título olímpico y el anillo NBA.

El niño maravilla del básquet esloveno se había empeñado en debutar en unos Juegos con un recital. Y vaya que sí lo hizo, decantando la balanza en la primera parte con 31 puntos (4/9 en triples) y 8 rebotes para irse al descanso con 20 puntos de ventaja. Una distancia que ya fue insalvable para Argentina. Al principio, ante tal vendaval (17 puntos en el primer cuarto para Doncic), la subcampeona mundial fue capaz de mantenerse en el partido, contrarrestando con garra y juego más coral.

“Sé que vamos remando por detrás pero para ganar el partido necesitamos un plan”, decía mediado el segundo cuarto a sus jugadores en un tiempo muerto su seleccionador Sergio Hernández. Pero su equipo se alejaba en el marcador, sin poder imponer su ritmo en el duelo. Simplemente intentaba nadar a contracorriente, limitando daños, evitando una debacle mayor gracias a los 12 puntos de Luis Scola y los 11 de Facundo Campazzo al descanso (62-42 en contra).

A la vuelta de vestuarios Argentina tampoco rompió la dinámica ante una Eslovenia que apretaba las tuercas en defensa y robaba balones importantes. Mientras Doncic se dedicaba a asistir, destacando su relación con el pívot nacido en Estados Unidos Mike Tobey (11 puntos y 14 rebotes), efectivo en las inmediaciones del aro como receptor de asistencias.

Cerca del KO, al final del tercer cuarto la subcampeona mundial estaba 88-66 por debajo. El último parcial simplemente sirvió para que Doncic se enredara con los árbitros al discutir algunas faltas mientras Argentina intentaba limitar la desventaja pensando en futuros desempates.

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